Durante la inauguración del Mundial de Fútbol en el estadio Ciudad de México, se registraron manifestaciones que llevaron a la suspensión del servicio del tren ligero. Los disturbios fueron atribuidos a un grupo de manifestantes conocido como “bloque negro”, quienes causaron daños significativos.
El tren ligero, considerado como la principal opción de movilidad para acceder al estadio Azteca, quedó inutilizado tras los incidentes. Desde temprano, los protestantes retiraron la cerca de protección del tren y arrojaron vallas metálicas a las vías.
Como resultado, miles de aficionados se encontraron con la necesidad de caminar hasta la estación Taxqueña, ubicada a aproximadamente cinco kilómetros del estadio. Servicios de Transportes Eléctricos de CDMX comunicó que el servicio sigue suspendido y se reanudará únicamente cuando las condiciones de seguridad sean adecuadas.






