El ministro de Defensa de Taiwán advirtió que la reiteración de ejercicios y patrullas chinas en torno a la isla podría adormecer las defensas psicológicas de la población, y subrayó que la amenaza procedente de Pekín es urgente y real, con impacto directo en la seguridad local.
Según el titular, las autoridades chinas realizan frecuentes «patrullas de aplicación de la ley» en aguas cercanas a las islas periféricas y en torno a la línea media del estrecho, con la intención de presentar el estrecho de Taiwán como aguas de jurisdicción china.
Además de las maniobras navales y aéreas, el ministerio denuncia ciberataques e intrusiones informáticas y el empleo coordinado de instrumentos políticos, económicos, militares y psicológicos en una estrategia descrita como «guerra cognitiva» contra Taiwán.
El ministro advirtió que la repetición constante de estas acciones puede disminuir la capacidad de respuesta ciudadana y de las instituciones, insistiendo en que la amenaza es inminente y concreta.
Según estadísticas oficiales citadas por el Ministerio, las aeronaves chinas cruzaron la línea media del estrecho e ingresaron en la zona de identificación de defensa aérea taiwanesa en 3.764 ocasiones el último año, frente a 3.066 del año anterior, un aumento aproximado del 23%.
En el caso de buques de guerra, las entradas en la misma área se contabilizaron en 2.640 ocasiones, frente a 2.475 el año precedente, lo que supone un incremento del orden del 7%.
El ministro también afirmó que la capacidad productiva vinculada a compras de armamento a Estados Unidos se ha ido recuperando y que Washington ha modificado su legislación para dar a Taipéi un trato similar al de países del entorno de la OTAN, con procedimientos administrativos más ágiles y notificaciones al Congreso abreviadas.
Si el presupuesto general del Gobierno taiwanés se aprueba, los tanques M1A2T podrían entregarse en su totalidad este año, mientras que sistemas como HIMARS, misiles Harpoon, los drones Altius 600 y MQ-9B y las municiones merodeadoras Switchblade 300 podrían llegar por lotes a lo largo del ejercicio.
Estas afirmaciones se produjeron tras una conversación entre los mandatarios de Estados Unidos y China en la que Pekín pidió a Washington manejar con prudencia la venta de armamento a la isla.
Taipéi aprobó a finales del año pasado un presupuesto especial de Defensa por 1,25 billones de dólares taiwaneses para 2026-2033, destinado en gran parte a financiar adquisiciones desde Estados Unidos, pero esa partida permanece bloqueada en el Parlamento por la oposición, que cuenta con una estrecha mayoría de escaños.








