Trabajadores de la central nuclear de Laguna Verde, la única en el país, han alertado a la Agencia Internacional de la Energía sobre una crisis laboral y operativa en la planta. Esta situación es motivo de preocupación, dado que podría afectar tanto la seguridad nuclear como la estabilidad operativa.
Un exingeniero de la Comisión Federal de Electricidad ha difundido una carta enviada a la AIE, en la que se señala un deterioro vinculado a una reforma del artículo 127 de la Constitución. Según el texto, la nueva normativa genera vulnerabilidades críticas al contradecir normas internacionales en gestión de recursos humanos y cultura de seguridad.
Los trabajadores argumentan que los límites en las remuneraciones y pensiones de empleados públicos desmotivan al personal, especialmente ante recortes salariales antes de la jubilación. Esta reforma, según ellos, no considera el alto nivel de responsabilidad, el riesgo del trabajo y los años de formación requeridos para operar en una central nuclear.
La misiva advierte que los límites salariales pueden comprometer la «defensa en profundidad» de la instalación, lo que a su vez podría erosionar el talento, debido a la falta de formación especializada. También se menciona una potencial «fuga de cerebros» hacia otros sectores, provocada por la incertidumbre económica y la falta de garantías de jubilación.
Además, los trabajadores alertan sobre la ruptura en los programas de transferencia de conocimientos entre generaciones, lo que afecta la capacitación de nuevos expertos. Un exingeniero puntualiza que la seguridad nuclear depende de la experiencia y la estabilidad operativa.
La reforma del artículo 123, aprobada recientemente por el Congreso, busca eliminar las «pensiones doradas» para exfuncionarios de alto rango en diversas entidades, estableciendo un límite máximo de 70 mil pesos mensuales para pensiones. Este cambio ha generado inquietud entre los empleados de Laguna Verde, que sienten que su situación laboral se ve comprometida.







