A primera hora de la mañana, una camioneta de alto blindaje llegó a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada en México para trasladar al exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, junto a siete presuntos colaboradores involucrados en una red de operaciones irregulares relacionadas con productos derivados del petróleo.
Tras realizarles una revisión médica de rutina, cinco de los inculpados fueron llevados al Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO Núm. 1) en Almoloya de Juárez. La seguridad en los alrededores fue reforzada con la presencia de cuatro camionetas de la Marina Armada de México y unidades de la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana del Estado de México.
Los acusados llegaron en la madrugada del viernes, y su audiencia se prolongó por más de 40 horas, concluyendo en las primeras horas del domingo. La jueza federal Alejandra Ramírez de la Vega dictó prisión preventiva a los implicados por presunta delincuencia organizada y contrabando.
El Ministerio Público Federal logró que Ernesto Ruffo Appel y otros cuatro acuñados fueran enviados a prisión preventiva, mientras que José María de la Peña Ramos y Guillermo de la Peña Rosales permanecerán en sus domicilios por razones de salud. Adriana Magali Bárcenas Guillén, en cambio, será internada en el Cereso Nezahualcóyotl Sur.









