Un ataque masivo con drones ucranianos ha penetrado las defensas rusas, impactando un complejo de refinerías en el sureste de Rusia. La ofensiva, que se produjo anoche, ya había sido anticipada tras un ataque previo el martes, el cual provocó varios incendios en la zona.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que las fuerzas de defensa aérea han repeliado el ataque, aunque varios drones lograron alcanzar una refinería de petróleo en la capital. Según Sobianin, restos de un dron derribado cayeron en un centro comercial cercano al polígono industrial donde se encuentran las refinerías de Kapotnia.
Este polígono había sido atacado previamente, lo que había llevado a las defensas rusas a abatir alrededor de 60 drones. El alcalde estimó que más de 190 drones fueron derribados en la operación contra Moscú, indicando que se trata del mayor ataque sufrido por Rusia en dos años.
Andrí Kovalenko, responsable de combatir la desinformación en el Consejo para la Seguridad de Ucrania, denunció la situación en la capital, subrayando que las llamas de la refinería y el humo negro en el cielo son una nueva normalidad debido a la continuidad del conflicto.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, también reportó daños en infraestructuras circundantes. Además, en otras regiones, como Briansk y Rostov, se informaron de 60 drones abatidos, con un saldo de un fallecido y dos heridos en Gúkovo.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que interceptó un total de 555 drones ucranianos en diversas regiones, incluida la península de Crimea. Durante la misma noche, se declararon alertas por amenazas de misiles en varias partes del país, incluyendo la región de Nóvgorod, que conecta Moscú y San Petersburgo.






