Ucrania planea duplicar los salarios de su infantería y permitir que algunos soldados se desmovilicen a partir de 2026, como parte de una reforma militar anunciada por el presidente Volodimir Zelenski. Esta medida busca reconocer y valorar el sacrificio de los soldados en la primera línea del frente.
Los salarios de estos soldados aumentarán de entre 2,500 y 3,200 euros al mes a entre 5,000 y 8,000 euros. Los cambios salariales también beneficiarán a otros militares, quienes verán un aumento en sus sueldos base en retaguardia, que pasarán de unos 400 a 600 euros, dependiendo de su contribución.
Zelenski destacó la necesidad de que los soldados sientan el respeto del Estado. Además, se anticipa que se introducirán bonificaciones por logros en el campo de batalla, como la captura de enemigos o la destrucción de equipo adversario.
A pesar de la existencia de una prima de alistamiento de 20,000 euros y compensaciones de 300,000 euros a las familias de los caídos, los salarios de los militares habían sido considerados insuficientes, afectando el reclutamiento. Según analistas, esta decisión responde al acceso a un préstamo de 90,000 millones de euros de la Unión Europea, lo cual podría cambiar la postura de los socios sobre financiar estos salarios.
La reforma también permitirá una transición hacia un ejército basado en contratos, con el objetivo de ofrecer estabilidad a los soldados. Las familias de los militares han solicitado mayor previsibilidad en los términos de servicio, argumentando que la incertidumbre actual es desmotivadora. Aunque la forma exacta de la desmovilización aún no se ha especificado, se espera que se revele más información en mayo. La efectividad de estos planes dependerá en parte de la evolución de la situación en el frente con respecto a las capacidades militares rusas.



