Estados Unidos ha anunciado la cooperación entre los gobiernos de Irak y Siria para la rehabilitación y reconstrucción del oleoducto que conecta ambos países, un proyecto que tiene gran relevancia local y regional. La iniciativa ha sido celebrada por el Departamento de Estado, que considera este avance como un hito importante para las relaciones bilaterales.
El comunicado subraya la importancia estratégica del oleoducto Irak-Siria en el ámbito de la infraestructura energética, destacando su papel en el restablecimiento de un corredor que permita llevar el petróleo iraquí a los mercados del Mediterráneo y otros destinos. Este anuncio se produce en un contexto complicado para el flujo de petróleo en Medio Oriente, influenciado por la reciente guerra entre Irán y su impacto en la navegación por el estrecho de Ormuz.
Además, el gobierno estadounidense ha expresado apoyo a la participación de un consorcio internacional en el proyecto, que una vez completado contará con una capacidad inicial de transporte de dos millones de barriles diarios de petróleo crudo. El objetivo final de esta rehabilitación es fomentar un marco legal que promueva la seguridad y la estabilidad en la región.








