Una grabación de video de los años 90, que permaneció almacenada en un viejo VHS, ha revivido el pasado de una mujer que perdió su voz hace más de dos décadas, gracias a la clonación de su voz mediante inteligencia artificial. Esta es la historia de una londinense que fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en 2000, lo que la llevó a perder no solo la capacidad de hablar, sino también la movilidad en sus manos.
Durante su vida anterior al diagnóstico, trabajaba como asistente personal en el sector editorial y era madre de dos hijos pequeños. A medida que la enfermedad avanzaba, comenzó a experimentar un notable deterioro en su capacidad para comunicarse, lo que llevó a su matrimonio a un final abrupto.
Después de algunos años de dificultades, Sarah comenzó a utilizar tecnología de seguimiento ocular, que le permitía formar palabras y frases a través del movimiento de sus ojos, generando voz a través de un sintetizador. Esta herramienta no solo le devolvió parte de su capacidad comunicativa, sino que también le permitió retomar actividades como la pintura y el voluntariado en una asociación que apoya a personas con ELA.
Recientemente, apareció una oportunidad inesperada para que Sarah recobrara su voz original. Una empresa tecnológica lanzó un programa para ofrecer voces clonadas gratuitamente a personas que han perdido su capacidad de hablar debido a enfermedades como el cáncer o la ELA. A fin de reconstruir su voz, se le solicitó un audio de referencia. Sin embargo, el único registro que poseía consistía en ocho segundos de audio de un VHS antiguo, lleno de distorsiones y ruido ambiente.
El desafío de extraer una voz coherente a partir de material tan defectuoso fue asumido por un equipo de la empresa. Utilizaron aplicaciones avanzadas para aislar su voz y darle entonación y personalidad, empleando tecnología entrenada con miles de voces.
El resultado fue sorprendente. Sarah, al escuchar su voz clonada, expresó que fue un momento emotivo («es como un milagro»), y agradeció el retorno a una forma de comunicación más natural. Sus hijos y amigos quedaron igualmente asombrados por lo realista que sonaba la voz recreada.
Si bien Sarah extraña su voz original, valora enormemente esta nueva oportunidad de comunicarse y conectarse con su entorno. Esta historia destaca cómo los avances tecnológicos pueden ofrecer nuevas esperanzas y experiencias significativas a quienes enfrentan retos de salud complicados.


