La identificación de las víctimas del accidente ferroviario en una localidad de Córdoba tiene un impacto directo en la comunidad local: el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ha identificado 42 de las 43 personas fallecidas hasta ahora, todas por huellas dactilares.
Un nuevo cuerpo fue hallado en el lugar del siniestro, con lo que el número de fallecidos asciende a 43, según el Centro Integrado de Datos (CID); el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Córdoba, donde se le practicó la autopsia.
Ya se ha realizado el examen anatómico a las 43 víctimas encontradas y queda una persona pendiente de identificación. La Guardia Civil está comunicando las identificaciones a las familias de forma individualizada, con acompañamiento de psicólogos y personal sanitario.
En las dependencias de la Guardia Civil de distintas ciudades se han presentado 45 denuncias por personas desaparecidas relacionadas con el accidente.
En cuanto a los heridos, se han producido seis altas hospitalarias en las últimas horas, por lo que permanecen ingresadas 31 personas (28 adultos y tres niños) en hospitales andaluces; seis pacientes están en unidades de cuidados intensivos y 25 en planta, según el balance facilitado por la Junta de Andalucía.
El siniestro se produjo cuando un tren Alvia que circulaba entre Madrid y Huelva colisionó con los últimos vagones de un tren de la compañía Iryo que habían descarrilado segundos antes en vías paralelas. Se trata de la segunda mayor tragedia ferroviaria en lo que va de siglo en España; la anterior ocurrió en Angrois, en las inmediaciones de Santiago de Compostela, donde fallecieron 80 personas y resultaron heridas 130.







