Un estudio revela que el 76% de las mujeres empleadas en el sector textil en México se encuentran en condiciones de informalidad, comparado con el 53% de sus homólogos masculinos. Además, el 77% de las trabajadoras carece de acceso a prestaciones de seguridad social.
Brando Fisher, de Ethos Innovación en Políticas Públicas, destacó la precarización laboral que enfrentan las mujeres en la industria de la maquila. Según el informe «Hilando el cambio», financiado por la Unión Europea y elaborado con la colaboración de varias organizaciones, las empleadas enfrentan múltiples barreras que limitan su estabilidad y desarrollo profesional.
El informe indica que las trabajadoras en la maquila, que confeccionan prendas de vestir, soportan un empleo intensivo y desgastante sin acceso a beneficios laborales. Además, se identifica una violencia generalizada en el sector, incluyendo acoso y discriminación por embarazo.
Por otro lado, las mujeres dedican un promedio de 52 horas semanales a tareas no remuneradas, como trabajos domésticos y de cuidado, en contraste con las 36 horas que invierten los hombres en actividades similares. Mercedes Ramírez, de la organización ProDesc, subrayó que estas realidades no son situaciones aisladas, sino parte de un modelo productivo que desplaza los costos de la competitividad sobre los trabajadores.
Ramírez manifestó que es necesario transformar las condiciones estructurales que perpetúan la precarización, la discriminación y la violencia en la industria textil.








