El fútbol genera momentos agridulces. Ayer, Diego Campillo, defensa de Chivas, vivió uno muy doloroso. Luego de un partido difícil, el jugador rompió en llanto al ‘participar’ en el gol de Cruz Azul que eliminó a su equipo.
Campillo desvió un disparo de Agustín Palavecino, lo que llevó a La Máquina a la final. Al finalizar el encuentro en el Estadio Jalisco, el zaguero se acercó a una de las gradas. Su padre bajó unas filas y lo abrazó para reconfortarlo.
La emotiva escena se volvió viral, generando numerosas muestras de apoyo hacia el jugador.








