Uganda ha suspendido el transporte público terrestre de pasajeros y los vuelos hacia la República Democrática del Congo (RDC) para disminuir el riesgo de propagación del brote de ébola declarado en el este congoleño. Esta medida, informada por el gobierno local, tendrá una vigencia de cuatro semanas.
La cancelación de los viajes afecta a múltiples medios de transporte, incluidos los transbordadores del río Semliki y los autobuses que cruzan la frontera. Solo se permitirá el movimiento de mercancías y alimentos. Los vuelos se detendrán temporalmente en 48 horas, y se implementarán restricciones adicionales, como la suspensión de celebraciones culturales que impliquen grandes aglomeraciones.
Asimismo, se cancelarán mercados semanales en áreas fronterizas de alto riesgo y se intensificarán las patrullas de seguridad en la frontera. El gobierno también planea aumentar la concienciación sobre el riesgo de infección mediante campañas en medios de comunicación y organizaciones locales.
Las autoridades buscan mejorar la detección y el tratamiento de posibles casos, y solo permitirán el cruce de fronteras para los habitantes de la RDC en puntos autorizados. Hasta ahora, Uganda ha reportado dos casos sospechosos, uno de los cuales resultó en un fallecimiento y el otro ha dado negativo en la prueba de ébola.
El brote, que ha provocado hasta ahora 139 muertes y 600 casos sospechosos en la RDC y Uganda, corresponde a la cepa Bundibugyo, con una tasa de letalidad entre el 30% y el 50%. La Organización Mundial de la Salud ha declarado una emergencia internacional, aunque considera bajo el riesgo global de epidemia. Este es el decimoséptimo brote registrado en la RDC desde la aparición del virus en 1976.







