Las Fuerzas Armadas iraníes afirmaron que el estrecho de Ormuz, vital para el tráfico marítimo global, está bajo su «control total». Según un comunicado del Cuartel General Central Jatam al-Anbiya, cualquier intento de intervención militar en esta vía será respondido con firmeza por Irán.
Las autoridades iraníes indicaron que todos los buques comerciales y petroleros deben transitar por rutas marcadas y obtener autorización de la Armada de la Guardia Revolucionaria. El incumplimiento de estas normas podría poner en «grave riesgo» la seguridad de la navegación.
Además, se advirtió a las fuerzas estadounidenses en la región que cualquier embarcación militar que intente interferir en la gestión del estrecho será considerada un objetivo.
La Autoridad del Golfo y del Estrecho Pérsico, creada por Irán para regular el tránsito por Ormuz, publicó recientemente un mapa que detalla su «jurisdicción» y las áreas donde se requiere autorización para navegar.
El estrecho ha sido bloqueado desde el inicio del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, afectando el tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo y gas mundial. En respuesta, Washington ha establecido un cerco naval contra buques y puertos iraníes desde abril.
Initialmente, Irán propuso el cobro de un peaje por el tránsito de embarcaciones, aunque posteriormente aclaró que este sería un cargo por «servicios de navegación» y medidas de protección ambiental. Mientras tanto, se llevarán a cabo negociaciones intensificadas entre Irán y Estados Unidos, mediadas por Pakistán, con el objetivo de finalizar el conflicto y desbloquear Ormuz.








