Paseo de la Reforma se transforma en un punto de celebración en la Ciudad de México, con miles de personas reunidas coreando “¡Sí se puede!” en anticipación del partido entre México y Chequia. La mayoría de los asistentes visten camisetas verdes de la Selección Mexicana, mostrando entusiasmo a través de disfraces variados, incluidos osos y luchadores.
La fiesta se desarrolla a solo tres horas del encuentro futbolístico, superando el ambiente vivido en el último partido contra Corea del Sur. Para facilitar la transmisión del evento, el gobierno capitalino ha instalado ocho pantallas gigantes a lo largo de Paseo de la Reforma, desde avenida Sevilla hasta avenida de los Insurgentes.
Entre las pantallas, dos de seis metros cuadrados están ubicadas cerca de la Glorieta de la Diana Cazadora, y varias más se encuentran en la explanada del Ángel de la Independencia. Además, hay pantallas adicionales hacia el Centro Histórico, cerca del Monumento a Cuitláhuac.
Ante la gran afluencia, las autoridades han desplegado un operativo policial y cerrado vialidades que conectan con esta arteria principal. También se han habilitado 15 módulos de baños públicos para atender a los asistentes, que esperan celebrar una victoria más del equipo mexicano.
Debido a las masivas concentraciones, se advierte sobre posibles cierres viales en la zona, por lo que se recomienda a los automovilistas tomar precauciones y utilizar rutas alternas.






