Mehdi Taremi, capitán de Irán, expone su descontento tras el partido contra Egipto.
El encuentro terminó en un 1-1 que podría permitir el avance a la fase eliminatoria del Mundial 2026. Taremi falló un penalti y un cabezazo contra el travesaño. Un gol de Irán fue anulado por fuera de juego en los minutos finales.
El ambiente se tensó con la presencia de banderas iraníes prerrevolucionarias y abucheos al himno nacional, en un contexto de tensiones geopolíticas tras recientes ataques de Estados Unidos a Irán.
Irán enfrentó restricciones de viaje; sin embargo, Estados Unidos permitió su desplazamiento desde México dos días antes del partido.
Taremi calificó la situación como un «desastre logístico» y solicitó la intervención de la FIFA. Mencionó que el presidente de la FIFA había prometido mejoras tras su primer partido, pero su equipo aún carece de personal de logística.
También destacó la dificultad de los viajes a Tijuana, apreciando a la gente local, pero subrayando que las condiciones profesionales no son aceptables.
Finalmente, Taremi insinuó que Irán no es bienvenido en el torneo, aunque podría avanzar a los dieciseisavos con resultados favorables el sábado. «¿Quién quiere ayudarnos? No es justo», señaló.








