El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha implementado medidas de austeridad de manera obligatoria debido a su compleja situación financiera, lo que afectará tanto a pacientes como a la operación de sus unidades administrativas. Esta decisión es parte de un esfuerzo por eficientizar el uso de recursos en el área de salud pública.
En un oficio interno fechado el 21 de mayo, se indicó que se deben revisar con detalle la prescripción de los servicios de oxígeno domiciliario, que benefician a miles de derechohabientes. Además, se requiere minimizar los traslados de pacientes y restringir las compras emergentes de medicamentos sin justificación adecuada. Estas medidas reflejan un enfoque en la contención del gasto dentro del organismo.






