Expertos en salud han instado a reforzar las políticas públicas ante la creciente influencia de la industria alimentaria, resaltando que la obesidad es uno de los principales desafíos sanitarios en el mundo. Esta advertencia se realizó durante el Congreso Internacional sobre Obesidad, que se celebra por primera vez en México y reúne a investigadores y responsables de políticas hasta el 17 de julio en la capital.
Durante el simposio «Política económica de la obesidad», especialistas de diferentes países coincidieron en que el papel de los profesionales de la salud es crucial para generar cambios en la industria y que es necesario adoptar nuevas políticas públicas que faciliten decisiones nutricionales saludables. La doctora Vanessa Garcia-Larsen destacó la importancia de convertir las opciones saludables en las más accesibles, sugiriendo etiquetas de advertencia en los productos como una estrategia eficaz para concienciar a los consumidores.
Los participantes del congreso señalaron que la obesidad no es simplemente una decisión personal, sino un síntoma del poder que ejerce la industria alimentaria y la publicidad. El exministro de Salud de Perú, Víctor Zamora, enfatizó los desafíos que implica confrontar una industria tan fuerte, indicando que en recientes campañas electorales en Perú, la obesidad fue ignorada como prioridad en salud, evidenciando que se trata de un «problema silenciado».
Aunque enfrentar a esta industria representa un reto significativo, Zamora observó ejemplos alentadores en países como España, donde la inversión en políticas contra la obesidad ha sido más prominente. El congreso se desarrolla en un contexto alarmante, ya que más de mil millones de personas a nivel mundial vivían con obesidad en 2022, según la Organización Mundial de la Salud.
En México, la situación es crítica, con una estimación del 37.1% de los adultos viviendo con obesidad según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2020-2023. La prevalencia de obesidad entre escolares y adolescentes ha aumentado ocho puntos porcentuales en los últimos 15 años, reflejando una creciente preocupación también a nivel regional en América Latina y el Caribe, donde millones de niños y adolescentes enfrentan problemas de sobrepeso.










