La selección de la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) para la alcaldía de Hermosillo ha desencadenado tensiones significativas entre el presidente nacional del partido, Jorge Romero, y el actual alcalde, Antonio Astiazarán. Este último ya ha comenzado a plantear su proyecto rumbo a la gubernatura de Sonora en 2027, centrando su estrategia en la sucesión de liderazgo en la capital sonorense.
Astiazarán ha propuesto alinear a la tesorera municipal, Flor Ayala Robles, como candidata. Esta decisión busca consolidar el control político en Hermosillo mientras se prepara para la disputa por la gubernatura. Este enfoque se ve influenciado por un cambio en el calendario electoral, ya que la gubernatura de 2027 se celebrará excepcionalmente en un periodo de tres años, una reforma legislativa que alinea los comicios estatales con la elección presidencial de 2030. Fuentes indican que Astiazarán podría utilizar el respaldo de una sucesora en Hermosillo como base para competir con mayor tranquilidad en 2027.
No obstante, este plan se encuentra en conflicto con las intenciones de la dirección nacional del PAN. Se menciona que Romero está considerando como candidato al exalcalde Alejandro López Caballero, vinculado al exgobernador Guillermo Padrés, una figura marcada por controversias y resistencia tanto interna como externa al partido. Las implicaciones de esta elección son significativas, dado el legado de escándalos de corrupción asociados a Padrés y la repercusión que tuvo la tragedia de la Guardería ABC.
Adicionalmente, en el panorama electoral aparece la figura del senador Luis Donaldo Colosio, quien podría representar al Movimiento Ciudadano en la contienda por la gubernatura en 2027. Su candidatura, si se concreta, podría fragmentar el voto opositor, lo que complicaría aún más las aspiraciones de Astiazarán, dado que Colosio recaba un reconocimiento considerable que podría atraer a una parte del electorado crítico del actual gobierno.
En este contexto, quienes apoyan a Astiazarán subrayan que la retención de la alcaldía de Hermosillo es esencial para su futuro político. Aseguran que sin una sucesora de confianza, perdería su principal activo para construir una nueva candidatura en 2030, en caso de que su intento en 2027 no resulte exitoso. Mientras tanto, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN sigue evalúando otras estrategias para posicionar su candidato en el vital bastión sonorense.







