Irán y Omán se encuentran en la fase final de negociaciones sobre la gestión del estrecho de Ormuz, lo que podría tener un impacto significativo en la navegación marítima en la región. Ambos países buscan establecer una nueva ruta de tránsito, asegurando que esto no implica la reapertura o cierre del estratégico paso marítimo.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, informó que las conversaciones avanzan hacia su conclusión, aunque no se han detallado los términos del posible acuerdo. Ismail Bagaei, portavoz del Ministerio de Exteriores, indicó que la nueva ruta no será ni la propuesta por Irán ni la sugerida por Omán, sino un recorrido diferente que ambas partes están negociando.
Bagaei señaló que el acuerdo no está relacionado con la reapertura del estrecho y enfatizó que la ruta actual ha estado asociada con inseguridades en la región, las cuales Irán no aceptará. Afirmó además que Teherán actuará de acuerdo a sus intereses nacionales, sin ceder ante amenazas externas.
El estrecho de Ormuz es un punto crítico para el transporte de petróleo a nivel global, habiendo sido un foco de tensión en el contexto del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. La situación se complicó tras la declaración del cierre del estrecho por parte de Irán en respuesta a ataques aéreos estadounidenses en su territorio.









