La árbitra Katia Itzel García fue el centro de la polémica durante el partido entre Querétaro y Tigres, que terminó 3-2. No sancionó dos penaltis a favor de Querétaro y, en tiempo de compensación, concedió un penalti cuestionable que resultó en el gol de la victoria.
Durante el encuentro, Katia recibió un balonazo en la cara de Paulo Víctor, quien ya tenía tarjeta amarilla. A pesar de que muchos consideran que esta acción fue intencional, el jugador no recibió ninguna sanción, ya que la árbitra determinó que fue accidental.
El incidente ocurrió en mediacancha tras una falta de Enzo Giménez sobre César Araujo. El balón quedó a disposición de Paulo Víctor, quien pateó el esférico, impactando a Katia a corta distancia.
En redes sociales, exárbitros y aficionados expresaron su incredulidad ante la decisión de no expulsar al jugador de Querétaro. Destacaron que el balonazo fue directo y que Paulo Víctor debió haber tenido en cuenta la posición de la árbitra.








