El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha intervenido para detener el proyecto de privatización del Mundial propuesto por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Este plan ha sido oficialmente descartado.
Macron realizó varias llamadas para conseguir apoyo contra una iniciativa que consideraba contraria a los valores de solidaridad del fútbol. Su oposición se asemeja a la que mostró en 2021 contra la Superliga.
Según fuentes del Elíseo, su objetivo es preservar la unidad futbolística global y evitar divisiones entre continentes y confederaciones. Macron respalda al presidente de la UEFA, Alexander Ceferin, quien lideró la oposición a la privatización del 20 % de las actividades deportivas de la FIFA, que buscaba generar unos 3,600 millones de euros.
Macron considera que las cuentas de la FIFA están sanas y que sus beneficios deben destinarse a los países menos favorecidos. Antes del contundente comunicado de la UEFA, realizó varias llamadas, incluida una a Ceferin.
También se comunicó con el presidente de la Confederación Africana de Fútbol, Patrice Motsepe, y con Infantino. A pesar de la cancelación oficial del proyecto el pasado 1 de agosto, Francia podría reevaluar su apoyo a la reelección de Infantino en el congreso de marzo en Marruecos.







