La inflación en los países desarrollados y en vías de desarrollo disminuyó en junio, alcanzando el 4.2%, tras tres meses de incrementos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destacó que la caída en los precios de la energía ha sido un factor clave para esta reducción.
En junio, la inflación de la energía disminuyó cuatro puntos porcentuales respecto al mes anterior, situándose en un 11.7% en términos anuales, con descensos observados en 24 de los 37 países que aportaron datos a la organización. Sin embargo, diez países experimentaron un aumento en la inflación energética, con seis de ellos superando el 15%.
La inflación de los productos alimentarios también mostró un descenso, bajando 0.2 puntos porcentuales hasta el 3.4%. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, se situó en el 3.6%.
En las economías del G7, la inflación cayó cinco décimas, estableciéndose en un 3%. Esta tendencia a la baja abarcó todos los componentes de este grupo, excepto Japón, donde los precios aumentaron dos décimas. En la zona euro, la inflación armonizada disminuyó a 2.8%, impulsada también por la baja en los precios de energía y alimentos.
En el caso de los países del G20, que incluyen economías en desarrollo, la inflación global bajó dos décimas, alcanzando el 4.1%. Se registraron caídas significativas en China, mientras que naciones como Sudáfrica, Argentina e Indonesia vieron aumentos, y se mantuvo estable en Arabia Saudí, Brasil e India.








