Un juez de control ha dictado prisión preventiva oficiosa al exgobernador de Guerrero, Ángel Eladio Aguirre Rivero, vinculado con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Aguirre, quien permanecerá detenido en el penal federal de máxima seguridad “El Altiplano”, asistió a la audiencia aunque sufrió un malestar de hipertensión.
La audiencia, programada para las 10:00 horas, se retrasó debido a la atención médica que recibió Aguirre. Ingresó en silla de ruedas y con un aspecto visible de agotamiento, pero decidió continuar con el proceso. Durante su intervención, el exgobernador expresó su sorpresa por su arresto tras doce años de los hechos y negó cualquier implicación.
La defensa no se opuso a la prisión preventiva, pero solicitó prisión domiciliaria, considerando la edad y los problemas de salud del acusado. Sin embargo, el juez no concedió esta petición, citando la falta de arraigo en la Ciudad de México y el riesgo de fuga.
La fiscalía presentó pruebas que indican que Aguirre ordenó ocultar y destruir evidencias relacionadas con la desaparición de los normalistas. Entre los testimonios, se incluyeron declaraciones de testigos protegidos que afirmaron haber sido amenazados por él.
Durante la audiencia, se evidenció que imágenes de las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala habrían registrado la detención de los normalistas, material que fue supuestamente destruido bajo las órdenes de Aguirre. Además, familiares de los desaparecidos y miembros del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez participaron de manera virtual en el proceso.
Un padre de uno de los normalistas manifestó su deseo de justicia, exigiendo que Aguirre debería estar en prisión por sus acciones. Al concluir la audiencia, Aguirre reiteró su disposición para colaborar con las investigaciones, insistiendo en su inocencia.
La próxima audiencia está programada para el martes 12 de agosto a las 10:00 horas.







