La salud mental ha emergido como un tema prioritario en la atención pública, impulsada por el aumento de casos de ansiedad, depresión y conductas de riesgo. Este fenómeno afecta a diversos sectores de la población, que requieren cada vez más herramientas para afrontar los problemas cotidianos.
Las adicciones y la salud mental están interrelacionadas, lo que subraya la necesidad de abordar ambos temas de manera integral. En este contexto, se ha lanzado un mensaje dirigido a los jóvenes, instándolos a “aprender a escucharse” a sí mismos, como un primer paso hacia el bienestar personal y la gestión efectiva de sus emociones.







