El nuevo líder laborista británico, Andy Burnham, ha asumido el cargo de primer ministro del Reino Unido tras recibir el encargo del rey Carlos III. Burnham se reunió con el monarca en el Palacio de Buckingham, después de que Keir Starmer presentara su dimisión formal.
Burnham fue proclamado líder del Partido Laborista el pasado viernes, con el apoyo unánime de los diputados de la formación, evitando la necesidad de elecciones internas. Su nombramiento se produce pocos minutos después de que Starmer dejara el cargo, destacando que su tiempo como primer ministro ha sido un privilegio.
Durante su mandato, Starmer indicó que la economía ha mejorado, los servicios públicos han progresado y la inmigración ha disminuido. También mencionó la reducción de la pobreza infantil y el fortalecimiento de la reputación internacional del país.
Una vez instalado en Downing Street, Burnham comenzará a designar a los ministros de su gabinete, siendo crucial el nombramiento del encargado de la cartera de Economía. Aunque no presentó promesas concretas, indicó un plan de acción de diez años con el objetivo de aliviar el costo de la vida.
Burnham anunció cambios que incluirán reformas en el sistema educativo, un enfoque en la salud mental y la promoción de viviendas subsidiadas, todo dentro de un marco de disciplina fiscal y compromisos internacionales en defensa.










