Productores locales están implementando un nuevo modelo que les permite asegurar sus ventas y reducir los riesgos asociados a la variación de precios. Este enfoque también promueve sistemas de riego eficientes, que pueden generar ahorros de hasta el 40% de agua en cultivos como berries, hortalizas y granos.
La iniciativa busca mejorar la comercialización, garantizando mayor seguridad para los productores. La tecnificación de los cultivos se presenta como una herramienta clave para conservar suelos y optimizar recursos hídricos.
Se espera que este modelo impulse el crecimiento en la producción de berries y pitahaya, así como acuerdos para la comercialización de maíz. Varias empresas se han sumado al esquema, fortaleciendo la conexión entre los productores agrícolas y el sector empresarial.
El programa ofrece orientación y capacitación a los agricultores, beneficiando así el desarrollo del campo en la región. La estrategia no solo apunta a la sostenibilidad, sino también al crecimiento económico local.









