Apple y Intel están en conversaciones preliminares para que Intel fabrique algunos de los chips diseñados por Apple, marcando un cambio significativo en su relación. Esta colaboración se produce tras una década en la que Apple migró completamente a su propia línea de procesadores Apple Silicon, dejando atrás los chips Intel en sus computadoras.
El objetivo principal de esta asociación es reducir la dependencia de Apple hacia TSMC, el principal fabricante de chips en el mundo. Los chips que se producirían en las fábricas de Intel incluirían versiones de futuros modelos de MacBook Air, Mac mini y iPad Pro, así como algunos modelos de iPhone.
La producción se basaría en la tecnología de fabricación Intel 18A, un avance significativo en la capacidad de producción de la empresa, que ya se encuentra en una etapa temprana. Este proceso está diseñado para fabricar chips de alrededor de 2 nanómetros y permitirá a Apple asegurar parte de su producción a partir de 2027.
La creciente demanda de chips avanzados, impulsada en gran parte por la popularidad de la inteligencia artificial generativa, ha dejado a muchas empresas tecnológicas, incluida Apple, con preocupaciones sobre la capacidad de producción. La presión sobre TSMC ha resultado en limitaciones de suministro, lo que ha llevado a Apple a buscar alternativas.
Además de los factores tecnológicos, esta colaboración tiene implicaciones políticas y geopolíticas. El gobierno de EE. UU. está incentivando la manufactura local de semiconductores, con el objetivo de disminuir la dependencia de las fábricas asiáticas. Intel ha recibido apoyo considerable para este propósito y busca reposicionarse en el mercado como un fabricante competitivo, no solo un diseñador de chips.
A medida que el ecosistema de fabricación de semiconductores evoluciona, las empresas deben diversificar sus fuentes de producción. Esta situación refleja un cambio en la narrativa empresarial de Intel, que había perdido relevancia frente a Apple Silicon, pero ahora busca recuperar su protagonismo en la industria de chips avanzados. Aunque los detalles de esta colaboración aún están en una fase preliminar, las decisiones estratégicas de ambas compañías podrían tener un impacto relevante en el futuro del mercado tecnológico.








