Al menos diez personas han muerto y cerca de un centenar han resultado heridas en un ataque ruso contra un campo de instrucción militar en las afueras de Kyiv. El incidente ocurrió mientras fabricantes de armas ucranianos se encontraban reunidos para una exhibición de armamento.
El fiscal general de Ucrania, Ruslán Krávchenko, informó sobre la apertura de una investigación para evaluar si los organizadores del evento tomaron las medidas de seguridad adecuadas en un contexto de guerra. Krávchenko subrayó que las decisiones de organización no pueden evadir responsabilidades, incluso en tiempos de conflicto.
Representantes de la industria militar confirmaron que el ataque tuvo lugar durante la celebración del acto. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque en sus redes sociales, aunque no ofreció detalles sobre los objetivos específicos.
Este ataque no es un hecho aislado; ya el 19 de agosto de 2023, el ejército ruso atacó un teatro en Cherníguiv donde se realizaba una reunión de fabricantes de drones, lo que resultó en siete muertes y alrededor de 150 heridos.








