Expresidentes iberoamericanos del Grupo IDEA, incluidos José María Aznar, Felipe Calderón y Álvaro Uribe, expresaron su preocupación por la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, en México. Acusaron al gobierno de llevar a cabo una «venganza política» en su contra, advirtiendo sobre el deterioro de las garantías democráticas en el país.
El arresto de Ruffo, quien enfrenta cargos de delincuencia organizada y contrabando de combustible, fue calificado por los exmandatarios como un acto de represalia, señalando que su detención refleja el desmantelamiento del sistema judicial en México. Ruffo fue el primer gobernador opositor democráticamente electo en la historia moderna del país.
El Grupo IDEA consideró que el uso de la privación de libertad para silenciar a la disidencia es un grave ataque al Estado de derecho, enviando un mensaje de persecución por parte del propio Estado.
Además, los exmandatarios manifestaron su inquietud por la situación política en Nicaragua, donde alertaron sobre el posible fin de las elecciones tras los recientes anuncios de Daniel Ortega. También criticaron la falta de respuesta de la Organización de los Estados Americanos a estos acontecimientos.
Por otro lado, expresaron su preocupación sobre la lógica geopolítica de Estados Unidos en relación con Venezuela, destacando que grupos afiliados continúan en el poder bajo la promesa de reconstruir el país. Resaltaron la resiliencia del pueblo venezolano, que enfrenta un contexto político complicado y cuya legitimidad democrática es puesta en entredicho.








