Un tiroteo ocurrió esta mañana en el consulado de Estados Unidos en Toronto, marcando la segunda vez en el año que este edificio se convierte en blanco de disparos. La policía confirmó que, aunque no hubo heridos, se encontraron casquillos de bala y se registraron daños en la fachada.
El jefe de la policía de Toronto, Frank Barredo, informó que se llevó a cabo una persecución de alta velocidad que duró una hora, pero no se realizaron arrestos. Barredo aseguró que la búsqueda de los responsables continuará y abordará la investigación con la máxima seriedad.
La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, describió el ataque como «descarado» y advirtió que las autoridades están decididas a atrapar a los culpables. Este tiroteo se produce a pesar del incremento en la seguridad en el consulado desde el primer incidente, ocurrido el 10 de marzo, cuando dos sospechosos dispararon múltiples veces y escaparon en un vehículo robado.
En junio, la policía detuvo a Sheldon Tracy-Stewart, de 18 años, y Zara Jabbi, de 19, acusándolos de múltiples delitos relacionados con el tiroteo del mes de marzo. Los cargos aún no han sido considerados en los tribunales. Además, la policía cree que varios tiroteos recientes, incluido el de marzo, podrían estar conectados a redes delictivas que han apuntado a otras sinagogas en la ciudad, así como a dos panaderías judías que fueron atacadas el pasado fin de semana.










