La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas criticó el programa Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización de Maíz Blanco “Precio Justo”, promovido por el gobierno mexicano. Calificaron la iniciativa como una “política absurda” que, según ellos, dejará a millones de productores sin apoyo.
Álvaro López Ríos, secretario general de la organización, acusó al gobierno y a la Secretaría de Agricultura de evadir su responsabilidad en la fijación de un precio de garantía para el maíz blanco. Afirmó que el programa favorece a acopiadores y compradores, condenando a los agricultores a un “exilio productivo del campo”.
Esta crítica se produce después de que el gobierno firmara un acuerdo en el Palacio Nacional con productores y comercializadores para garantizar precios justos y priorizar la compra de producción nacional de maíz. La presidenta y la titular de Agricultura defendieron el acuerdo como un paso hacia la autosuficiencia alimentaria.
El esquema contempla compras anticipadas entre productores y compradores, involucrando aproximadamente 80 empresas del sector. Sin embargo, López Ríos enfatizó que el programa solo atenderá a alrededor de 61,000 agricultores de un total de 2.5 millones de productores en el país, lo que considera insuficiente.
Según el líder campesino, la producción nacional de maíz blanco se encuentra en deterioro debido a la sequía y la pérdida de tierras cultivables, con al menos 15,000 hectáreas afectadas solo en el Estado de México. También advirtió sobre la creciente dependencia alimentaria del país, que pasó de importar el 46% de sus alimentos en 2018 a cerca del 75% actualmente.
El debate se desarrolla en un contexto de tensiones con otros productores agrícolas, incluidos agricultores de Sinaloa, quienes han protestado en la Ciudad de México exigiendo mejor apoyo y condiciones para la comercialización del maíz.









