La Selección Mexicana ganó 1-0 a Australia en el Rose Bowl de Pasadena, gracias a un gol de Johan Vásquez. Sin embargo, la celebración fue interrumpida por confrontaciones violentas entre aficionados mexicanos.
Más de 70,000 espectadores estaban presentes. Durante el partido, se registraron peleas en las gradas, donde los seguidores intercambiaron golpes y empujones. Algunos aficionados incluso cayeron desde varias filas.
A pesar de los intentos de seguridad por controlar la situación, los altercados continuaron durante varios minutos.
Post-partido, se observaron nuevos enfrentamientos en la explanada del estadio, con grupos de aficionados peleando mientras abandonaban el recinto.
No se han reportado detenciones ni se conocen las razones detrás de estas riñas. La jornada que debía ser festiva finalizó en caos.








