En diversas ciudades de México, uno de los problemas recurrentes son las calles en mal estado, llenas de baches. Sin embargo, este inconveniente también se presenta en Estados Unidos, donde algunas empresas han tomado la iniciativa para abordarlo. Un caso notable es el de Domino’s Pizza, que, debido a la afectación en la calidad de sus entregas, decidió involucrarse en la reparación de calles deterioradas.
La campaña “Paving for Pizza” es un ejemplo de cómo una empresa puede influir positivamente en la infraestructura urbana. Su objetivo es financiar y llevar a cabo reparaciones en calles problemáticas a lo largo del país. Esto busca asegurar que los productos lleguen en óptimas condiciones a sus clientes, además de mejorar el tránsito para todos los usuarios de la vía pública.
Cada bache reparado en esta campaña lleva el logo de Domino’s, haciendo visible su contribución. Aunque esta estrategia tiene beneficios sociales, es poco probable que se implemente en la Ciudad de México. Según la Ley de Cultura Cívica, reparar un bache en la vía pública sin autorización puede resultar en sanciones severas, como multas económicas o arresto.
El Artículo 29 de esta ley establece que cualquier modificación al uso del espacio público sin la debida autorización es una infracción. Esto incluye acciones bien intencionadas como la reparación de baches. Las multas pueden oscilar entre 1,290 y 4,692 pesos, y es posible enfrentar arresto por hasta 24 horas.
En contraste, la mejor práctica en la Ciudad de México es reportar baches a las autoridades a través de líneas telefónicas o plataformas en línea. Sin embargo, la eficacia del programa de reparación de baches ha sido objeto de críticas, ya que, a pesar de los recursos invertidos, los problemas persisten. Esto pone de relieve la necesidad de una gestión más eficiente en la infraestructura urbana, para garantizar la seguridad y comodidad de todos los ciudadanos.









