Se han encontrado los cuerpos de cinco recién nacidos o fetos en una vivienda de Orange, una ciudad del sureste de Francia. El descubrimiento se realizó tras el regreso a casa de un hombre que, después de que su pareja diera a luz a un bebé sano, revisó la casa.
Mientras la mujer permanecía en el hospital, su marido halló el primer cuerpo y notificó a las autoridades. Las investigaciones posteriores llevaron al hallazgo de otros cuatro restantes, que estaban ocultos en cajas. Las autoridades investigan la naturaleza de los restos y las circunstancias de las muertes.
La mujer, madre de otros dos hijos de 8 y 12 años, sigue hospitalizada y no ha sido arrestada. La investigación ha sido asignada a la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada. Este caso llama la atención por la similitud con otros incidentes recientes en el país relacionados con el hallazgo de recién nacidos en situaciones parecidas.








