Exalumnos de una institución privada militarizada en Tamaulipas han denunciado violencia física, verbal y psicológica durante su tiempo en el centro. Estos testimonios surgen tras la muerte de Dafne Zapata Quintos Martínez, una menor de 13 años, en el mismo lugar.
Las acusaciones incluyen que los encargados de la institución ataron a los menores de pies, los aislaron y presuntamente los incitaron a consumir drogas. Un exalumno relató que, bajo la presión del entorno, fue obligado a agredir a otros niños, debido al miedo a represalias.
Además, otros testimonios anónimos de mujeres describen acercamientos inapropiados por parte de personal de alto rango. Estas denuncias no habrían recibido atención adecuada por parte de las autoridades correspondientes.
Alejandra Quintos, madre de Dafne, explicó la cronología de su ingreso a un campamento de verano en la Academia Militarizada de Marina Doentiz, conocida localmente por su prestigio. Según su relato, el primer día fue contactada por la encargada del grupo para informarle que su hija se había desmayado durante ejercicios físicos.
Quintos señaló que su hija presentaba lesiones y, tras otra llamada en la que le indicaron que la menor había sido llevada nuevamente al médico, recibió la noticia de su fallecimiento. El cuerpo de Dafne fue entregado con hematomas y signos de maltrato.
La necropsia reveló que la causa de la muerte fue asfixia, con los pulmones llenos de agua. La familia responsabiliza al director de la academia, el general Ponce Viltar, por lo sucedido.








