Michoacán: El Gobierno de México lanza ofensiva contra cárteles del narcotráfico
Uruapan, Michoacán. – El Gobierno de México ha iniciado una ofensiva enérgica contra al menos doce cárteles del narcotráfico que operan en el estado de Michoacán. Esta decisión se produce tras el reciente asesinato del alcalde de Uruapan, así como de un líder de productores citrícolas, eventos que han generado una creciente preocupación social sobre la inseguridad en la región.
La estrategia de seguridad fue esbozada durante una reunión en la XXI Zona Militar en Morelia, que contó con la participación de altos mandos del Gobierno, entre ellos, el secretario de Seguridad y los titulares de las secretarías de Defensa Nacional y Marina, junto con el gobernador del estado.
Durante el encuentro, se precisó que la ofensiva se enfocará en los grupos delincuenciales ya identificados, con la posibilidad de expandirse si surgen nuevos actores. La situación en Michoacán es crítica, con informes que revelan la actividad de una docena de organizaciones criminales, las cuales incluyen designaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Caballeros Templarios, entre otros.
La fuerza operativa desplegada en el estado incluye a más de 10,500 agentes de la Guardia Nacional y del Ejército, centrados en áreas de prioridad como Uruapan y Apatzingán. Además, se ha destinado un contingente adicional de la Marina para operaciones en la costa del Pacífico.
La respuesta del Gobierno se da en un contexto de creciente descontento social tras el homicidio del alcalde Manuel Carlos Manzo, quien fue acribillado durante una celebración del Día de Muertos. Las primeras investigaciones sugieren que su asesinato estaría relacionado con disputas entre cárteles.
A este crimen se suma el asesinato de Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, lo que pone de relieve la convulsa situación de seguridad que afecta a este sector agrícola, que abarca alrededor de 40,000 hectáreas de limones y produce para el mercado nacional.
La situación en Michoacán subraya los desafíos persistentes que enfrenta el Estado mexicano en su lucha contra el crimen organizado, en un contexto donde la violencia afecta no solo a las autoridades, sino también a comunidades enteras.


