En respuesta a las acusaciones que lo vinculan con un presunto entramado criminal relacionado con el huachicol fiscal, Andy López Beltrán, candidato a diputado federal por el distrito seis de Tabasco, ha rechazado categóricamente tales señalamientos. En declaraciones a medios de comunicación, enfatizó que, de ser ciertas las afirmaciones sobre una supuesta ganancia de 55 mil millones de dólares, su situación actual sería muy distinta, cuestionando el impacto de estas acusaciones en la percepción pública.
López Beltrán, quien es hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se manifiesta en un contexto político caracterizado por la presión del poder ejecutivo estadounidense hacia el gobierno mexicano para abordar los vínculos entre el crimen organizado y la política. Las declaraciones del candidato se producen en un momento crítico, a menos de un año de los comicios, donde la nueva dirigencia de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, ha anunciado la implementación de “filtros” de honestidad para las candidaturas de la 4T.
Sosteniendo que las acusaciones en su contra son “una calumnia”, López Beltrán argumentó que la magnitud de las afirmaciones resulta insostenible. “¿Dónde se puede esconder un billón de pesos?”, cuestionó, reflejando una postura defensiva ante las críticas que asoman en la recta final de su campaña.
En este clima de tensión política, se observa una estrategia consolidada por parte de figuras dentro de la 4T para asegurar la cohesión y el control de candidaturas en vista de las elecciones de 2024. Así, López Beltrán busca relanzar su carrera política a través de una victoria electoral y fortalecer la influencia del oficialismo en el escenario político nacional. Su experiencia previa como exsecretario de organización de Morena incluye momentos difíciles durante elecciones municipales, lo que agrega un nivel de complejidad a su actual campaña en un distrito considerado favorable para su partido.







