En septiembre de 2025, Jaguar Land Rover sufrió un ataque de ciberseguridad que obligó a detener por completo la producción en sus tres plantas del Reino Unido. La interrupción no sólo afectó la fabricación de vehículos: también dejó fuera de operación los sistemas de venta y aceptación de nuevos pedidos, por lo que parte de la actividad comercial tuvo que apoyarse en procesos manuales.
El paro se prolongó durante más de tres semanas y redujo la producción en aproximadamente 1,000 vehículos diarios. Ante la imposibilidad de operar con normalidad, Jaguar y Land Rover solicitaron a una parte importante de sus casi 33,000 empleados que permaneciera en casa, una medida que evidenció el alcance del ataque sobre las áreas industriales, administrativas y comerciales.
El impacto se extendió mucho más allá de las instalaciones de ambas marcas. Cerca de 104,000 personas resultaron afectadas, incluyendo trabajadores y empresas vinculadas con su cadena de suministro. El sindicato Unite advirtió que la crisis podía traducirse en la pérdida de miles de empleos si la recuperación no avanzaba con rapidez.
¿Cuánto dinero perdió la compañía y qué se sabe de la recuperación?
La suspensión del sistema para vender vehículos y registrar nuevos pedidos generó pérdidas estimadas en 72 millones de libras por día. Sin embargo, todavía no se conoce con certeza qué información lograron sustraer los responsables del ataque, un elemento que mantiene abierta la dimensión de seguridad del incidente.
La producción comenzó a reanudarse de manera gradual hacia finales de septiembre de 2025. Hasta ese momento, la ayuda del gobierno se concentró en el componente de ciberseguridad, con el objetivo de restablecer las operaciones lo antes posible. La posible intervención para contener el impacto económico y proteger empleos seguía siendo un escenario sujeto a evaluación.
El golpe llegó en un periodo complicado para ambas marcas. Jaguar enfrentaba una recepción negativa de su campaña de rediseño de imagen y, durante el segundo trimestre de 2025, el grupo registró una caída de 11% en sus ventas, atribuida principalmente a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
- Punto clave / Qué ocurrió: Un ciberataque paralizó la producción y los sistemas de pedidos de Jaguar Land Rover.
- Impacto o alcance: Se dejaron de fabricar cerca de 1,000 vehículos diarios y fueron afectadas unas 104,000 personas.
- Qué sigue: La producción deberá consolidar su recuperación mientras continúa la evaluación del robo de información y del impacto laboral.
La situación permanece vinculada tanto a la recuperación tecnológica de las plantas como a la estabilidad de la cadena de suministro. Por ahora, el restablecimiento gradual de la producción y el apoyo gubernamental en ciberseguridad son las principales acciones reportadas, mientras siguen sin aclararse por completo los datos comprometidos y las consecuencias financieras finales.







