Un hombre británico de 50 años, legalmente ciego, sin licencia de conducir y bajo los efectos del alcohol, recorrió aproximadamente 240 kilómetros durante la noche antes de ser detenido por la policía cerca de Carlisle, Inglaterra. Anthony Hall habría guiado un Vauxhall Meriva utilizando las luces traseras de camiones y otros vehículos que circulaban delante de él. El trayecto terminó sin personas heridas, pero derivó en una condena de prisión.
El caso ocurrió el 29 de junio, después de que Hall y su pareja consumieran cuatro botellas de vino en su vivienda de Huddersfield. Posteriormente, el hombre tomó el automóvil de su compañero y se incorporó a la autopista M6 con dirección al norte, pese a que no tenía autorización para conducirlo ni permiso vigente para manejar.
Hall había perdido la vista aproximadamente dos años antes. Aunque es considerado legalmente ciego, todavía podía percibir cierta luz, una capacidad que, según los informes del caso, utilizó para seguir los grupos ópticos traseros de los tráileres. Esa referencia visual no evitó que el automóvil circulara de manera irregular y representara un riesgo para el resto de los usuarios de la carretera.
Durante el recorrido, el conductor incluso se detuvo para cargar combustible. Un empleado de la gasolinera tuvo que ayudarlo en ese momento. Más adelante, otros automovilistas observaron que el Vauxhall Meriva zigzagueaba entre los carriles y alertaron a la policía. Cuando los agentes lograron interceptarlo, Hall se encontraba cerca de Carlisle, a unos 240 kilómetros de su domicilio.
¿Qué decidió el tribunal tras la detención?
Los agentes detectaron olor a alcohol en el aliento del conductor. Hall reconoció que era ciego y que había estado bebiendo. El Tribunal de Magistrados de Kirklees también tomó en cuenta que no contaba con antecedentes penales, aunque la combinación de alcohol, falta de licencia, ausencia de seguro y limitaciones visuales agravó la peligrosidad de la conducta.
La sentencia impuesta fue de 36 semanas de prisión, además de una inhabilitación para subirse a un automóvil durante 12 meses. El desenlace judicial llegó después de un trayecto nocturno que, de acuerdo con la información disponible, pudo haber terminado en un accidente de mayores consecuencias.
- Qué ocurrió: Anthony Hall condujo ebrio y sin licencia durante unos 240 kilómetros, pese a ser legalmente ciego.
- Impacto o alcance: El recorrido se realizó por la autopista M6 entre Huddersfield y las cercanías de Carlisle, con riesgo para otros conductores.
- Qué sigue: Hall deberá cumplir una condena de 36 semanas y permanecer inhabilitado para subirse a un automóvil durante 12 meses.
La situación quedó resuelta inicialmente ante el Tribunal de Magistrados de Kirklees. El caso permanece como un ejemplo de los riesgos asociados con conducir bajo los efectos del alcohol y sin las condiciones legales o físicas necesarias para hacerlo.







