En política, las formas también cuentan. Y muchas veces cuentan más de lo que los propios aspirantes alcanzan a entender.
Mientras algunos dentro del PAN de Irapuato parecen empeñados en acelerar los tiempos, construir imágenes y mandar señales de campaña antes de que llegue la campaña, otros han optado por algo mucho menos vistoso pero quizá más rentable: la prudencia.
Ese contraste hoy tiene nombres: Víctor Zanella y Rodolfo Gómez.
Fuentes al interior del PAN me narraron un episodio ocurrido recientemente que, aunque podría parecer menor, revela el nivel de tensión que comienza a existir dentro del partido.
De acuerdo con estas versiones, Víctor llegó acompañado de un fotógrafo que comenzó a tomar imágenes incluso en espacios interiores de una reunión partidista. La situación provocó molestia entre militantes y representantes cercanos a otros aspirantes, quienes reclamaron que no estaba permitido realizar fotografías en esa zona.
Según las fuentes consultadas, hubo una primera llamada de atención que no habría sido atendida. Posteriormente, al fotógrafo se le negó la entrada y el asunto llegó hasta Rocío, presidenta del Comité Municipal del PAN, a quien se le planteó directamente la inconformidad.
La presión fue tal, aseguran quienes conocieron el episodio, que el fotógrafo terminó borrando las imágenes tomadas en el interior.
La anécdota importa no por las fotografías, sino por lo que refleja.
Dentro del PAN comienza a percibirse un malestar por lo que algunos militantes consideran una estrategia excesivamente adelantada de Víctor. Su exposición permanente y los actos que sus críticos interpretan como anticipados de campaña empiezan a generar resistencias.
En política interna existe una regla elemental: puedes querer ser candidato, pero no puedes actuar como si ya lo fueras cuando todavía necesitas a tu partido.
Y ahí Rodolfo Gómez está jugando distinto.
Sin estridencias, sin convertir cada reunión en un escenario y sin acelerar innecesariamente los tiempos, Rodolfo ha mantenido hasta ahora una actitud mucho más prudente. Esa discreción, lejos de ser debilidad, puede terminar siendo una fortaleza.
Porque las candidaturas no solamente se construyen hacia afuera. También se construyen evitando agravios hacia adentro.
El PAN tendrá tiempo suficiente para discutir nombres, perfiles y proyectos. Pero Irapuato necesita algo más urgente que una competencia fotográfica entre aspirantes.
Necesita menos política y más administración.
Agua, seguridad, servicios públicos, obra, movilidad y resultados. Eso debería ocupar hoy la mayor parte de la conversación pública.
Quien aspire a gobernar Irapuato tendría que demostrar primero que sabe administrar sus tiempos, sus formas y sus ambiciones.
Porque en política la ansiedad suele ser mala consejera.
Y a veces, mientras uno corre desesperadamente por aparecer en todas las fotografías, otro simplemente espera el momento correcto para aparecer en la boleta.
Don Rommel








