Ceuta enfrenta una grave crisis humanitaria con la llegada de cerca de 1.200 menores migrantes no acompañados. Unicef en España ha señalado que la ciudad no cuenta con la capacidad necesaria para ofrecer una acogida adecuada a estos niños, quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad tras una oleada masiva de migración desde Marruecos.
El portavoz de Unicef, Ildefonso González, destacó que la situación es crítica, ya que, antes del incremento reciente, ya había más de 500 niños en Ceuta. Muchos de estos menores, algunos heridos, podrían estar escondidos por temor a ser devueltos a su país de origen o sufrir agresiones.
El gobierno de Ceuta ha contabilizado ya a 1.017 menores y ha habilitado 664 plazas adicionales en centros existentes, incluyendo escuelas. Sin embargo, González afirmó que el número de menores supera la capacidad de la ciudad para ofrecerles una atención adecuada, lo que ha generado un desbordamiento en los recursos disponibles.
Los Ministerios de Juventud e Infancia y de Educación han colaborado para crear nuevos espacios de acogida, mientras Unicef planea abrir más instalaciones en los próximos días. La organización enfatiza la necesidad de brindar servicios esenciales a estos menores y evaluar su situación individual, incluyendo la posibilidad de que tengan familiares en sus países de origen.
Por su parte, la ONG Save the Children advirtió sobre el riesgo que corren las niñas migrantes en Ceuta, quienes están expuestas a agresiones sexuales, trata y explotación, especialmente aquellas que se encuentran fuera del sistema de protección. La organización indicó que este sistema está bajo una presión excepcional ante la magnitud de la crisis.









