La cadena de televisión pública israelí, Kan, reportó que los ministros del gobierno de Benjamín Netanyahu se oponen a un alto el fuego de dos semanas en la Franja de Gaza, a pesar de la presión ejercida por Estados Unidos para detener los ataques. Esta decisión fue discutida durante una reunión del Gabinete de Seguridad.
Según el informe, durante dicha reunión, los ministros expresaron su desacuerdo y argumentaron que se puede continuar utilizando la fuerza en la región. Además, se dejó sin resolver la autorización necesaria para la entrada de una Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza, una iniciativa relacionada con el plan de paz impulsado por Trump.
El Gabinete de Seguridad, encabezado por Netanyahu, instó a reanudar los ataques aéreos en Gaza, que habían estado en pausa desde el lunes. Un alto cargo del Ejército israelí advirtió que, aunque Hamás ha aceptado un plan de 15 puntos, no ha renunciado a su objetivo de eliminar a Israel.
El jefe del servicio de seguridad interno israelí, el Shin Bet, llamó al acuerdo de Hamás una «emboscada estratégica» que pretende ganar tiempo antes de las elecciones previstas para el otoño. Varios ministros instaron a Netanyahu a rechazar formalmente el plan de paz anunciado por Estados Unidos, en el que Hamás se comprometía a desarmarse.
En medio de estas discusiones, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, propuso mantener ataques selectivos en Gaza, a lo que Netanyahu respondió que no se prevén acciones tácticas en el corto plazo. Desde el último bombardeo aéreo el lunes, el Ejército israelí ha mantenido ataques terrestres, provocando heridos en la ciudad de Jan Yunis.
Según el Ministerio de Sanidad de la Franja, desde la entrada en vigor del alto el fuego el 11 de octubre, han fallecido 1.255 personas y 4.125 han resultado heridas. Desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023, las cifras de muertos y heridos son significativamente más altas.







