El sector automotriz ha experimentado profundas transformaciones en los últimos años. Uno de los cambios más significativos es la llegada del Dodge Charger 2026 a México, marcando la transición de los tradicionales muscle cars a un modelo que combina tecnología moderna con características clásicas.
El nuevo Dodge Charger 2026 representa la evolución del modelo anterior y, aunque mantiene la denominación de Charger, es un coupé de dos puertas (también hay versión sedán en EE. UU.). Destaca por su enfoque en el rendimiento con motor de gasolina, sin opciones híbridas o eléctricas.
Características destacadas:
- Edición de lanzamiento: Incluye el paquete Scat Pack, disponible en México, con un exclusivo color azul llamado Bludicrous, techo negro brillante y rines de aluminio de 20” en negro.
- Equipamiento:
- Doble salida de escape en negro.
- Iluminación LED.
- Spoiler trasero y espejos exteriores de fibra de carbono.
- Asientos eléctricos con piel Nappa y Alcantara.
- Detalles en fibra de carbono y toldo interior recubierto en Alcantara.
Seguridad y tecnología:
El Charger 2026 está equipado con:
- Ocho bolsas de aire.
- Cámara de 360 grados.
- Funciones avanzadas de asistencia al conductor (ADAS), incluyendo freno autónomo y control de crucero adaptativo.
- Panel de instrumentos de 16” y pantalla central de 12.3”.
- Sistema de audio Alpien con 18 bocinas y conectividad inalámbrica.
Motor y rendimiento:
El Charger 2026 es impulsado por un motor Hurricane de seis cilindros en línea de 3.0L, que genera 550 caballos de fuerza y 531 lb-pie de torque. La transmisión es automática de 8 velocidades, con opción de tracción integral o trasera.
- Aceleración: De 0 a 100 km/h en 3.9 segundos.
- Cuarto de milla: Completo en 12.2 segundos.
Posicionamiento en el mercado:
El Dodge Charger 2026 se ofrece a un precio de $1,489,900 pesos. Confrontará a competidores como el Ford Mustang y, a futuro, el Chevrolet Camaro, que está previsto para regresar.
Este modelo reafirma el compromiso de Dodge con la tradición de los muscle cars, a pesar de la era de electrificación que predomina en la industria automotriz actual.









