El Gabinete de Seguridad aseguró que no existen elementos para confirmar un riesgo específico o inminente para la población de Mexicali, Baja California, tras la alerta emitida por el gobierno de Estados Unidos.
La advertencia recomendó a ciudadanos estadounidenses tomar precauciones y evitar edificios gubernamentales ante posibles amenazas de seguridad en el municipio fronterizo.
Ante esta situación, autoridades federales, estatales y municipales reforzaron el patrullaje y la vigilancia en puntos estratégicos. El gobierno mexicano afirmó que cuenta con capacidades operativas y de inteligencia para responder ante cualquier eventualidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la alerta estadounidense se originó por amenazas atribuidas a un grupo delictivo, aunque indicó que esos señalamientos no estaban plenamente acreditados por las autoridades mexicanas.






