En política hay adversarios que se buscan y enemigos que se construyen.
Los primeros están enfrente.
Los segundos, muchas veces, duermen en la misma casa.
Y esta semana Guanajuato volvió a demostrar que mientras algunos partidos comienzan a desgastarse resolviendo sus propias contradicciones, el verdadero reto de los gobiernos debería estar en otra parte: resolver los problemas de la gente.
MORENA: ENTRE COMPAÑEROS SE DAN MÁS DURO
Ricardo Sheffield y Emmanuel Reyes pertenecen al mismo partido.
Pero escuchándolos, a veces no parece.
La disputa interna de Morena en Guanajuato comienza a subir de temperatura conforme se acerca 2027 y, aunque todavía falta para 2030, algunos ya parecen jugar también esa partida.
Emmanuel Reyes ha aumentado su presencia política y ahora coloca a León dentro de sus aspiraciones y territorio político.
La respuesta de Sheffield no ha sido precisamente una bienvenida.
Y ahí aparece nuevamente uno de los grandes problemas de Morena en Guanajuato.
Sus tribus.
Mientras el partido intenta presentarse como una alternativa para gobernar el estado y obtener León, algunos de sus principales liderazgos parecen más preocupados por disputarse candidaturas, territorios y posiciones internas. Les gana más el interés personal que el social.
El fuego amigo siempre quema más.
Morena lleva años demostrando que, cuando llega el momento de repartir candidaturas, entre compañeros también saben darse muy duro.
PAN: PRIMERO PONER ORDEN EN CASA
Acción Nacional enfrenta el problema contrario.
Mientras abre procesos internos y recuperar competitividad y confianza rumbo al 2027, también necesita definir qué significa pertenecer al PAN.
El anunciado proceso interno contra un regidor panista de Silao coloca sobre la mesa una discusión necesaria.
¿Hasta dónde llega la libertad de un representante popular y dónde comienza la incongruencia partidista?
Una cosa es votar diferente.
Otra, operar sistemáticamente contra el proyecto político que te llevó al cargo.
Si Acción Nacional pretende recuperar identidad, tendrá que establecer reglas claras.
Lo que no se puede permitir es que alguien quiera disfrutar las ventajas de pertenecer a una institución mientras trabaja políticamente para otra causa y de esto hay muchos ejemplos en políticos de diferentes colores.
La congruencia también debe tener consecuencias.
MC: EL AVIADOR Y LA ESTRATEGIA DE LA VÍCTIMA
Movimiento Ciudadano tiene enfrente un asunto que no desaparecerá acusando golpeteo político.
Los señalamientos relacionados con el denominado caso del “aviador” en el Congreso obligan a dar explicaciones.
Yulma Rocha ha respondido señalando ataques provenientes de los azules.
Puede existir interés político en explotar el tema.
Por supuesto.
Esto es política.
Pero que un adversario aproveche un problema no significa que el problema deje de existir.
Ahí está la diferencia.
Si los señalamientos son falsos, deben desmontarse con documentos.
Si existen irregularidades, deben investigarse.
Lo que difícilmente funciona es sustituir las explicaciones por victimización.
Porque cuando un partido que pretende representar “lo nuevo” comienza utilizando argumentos muy conocidos de la vieja política, algo no cuadra.
La mejor defensa sigue siendo la transparencia.
LIBIA: NO PONER TODOS LA ECONOMÍA DEL ESTADO EN LA MISMA CANASTA
El Gobierno del Estado enfrenta un problema bastante más serio.
La economía.
Guanajuato construyó durante décadas una poderosa industria automotriz.
Eso generó inversión, empleos, exportaciones y desarrollo.
Pero también creó una dependencia importante de un sector especialmente sensible a lo que ocurra en Estados Unidos.
Las tensiones comerciales, la revisión del T-MEC, los cambios tecnológicos y la transformación mundial de la industria automotriz obligan a pensar diferente.
En ese contexto cobra sentido la estrategia económica impulsada por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
El reto de iniciativas como SÚMATE debe ser precisamente ampliar la cancha.
Más sectores.
Más empresas locales.
Más cadenas productivas.
Más innovación.
Y menor dependencia de una sola industria.
No significa abandonar el sector automotriz.
Sería absurdo.
Significa fortalecerlo mientras simultáneamente se construyen nuevas fuentes de crecimiento.
Porque una economía diversificada resiste mejor las crisis que una economía excesivamente concentrada.
EL ÚLTIMO GOLPE
Esta semana dejó cuatro fotografías políticas muy distintas.
Morena pelea consigo mismo.
El PAN intenta poner orden en casa.
Movimiento Ciudadano trata de explicar sus contradicciones.
Y el Gobierno del Estado tiene la oportunidad de concentrarse en algo bastante más importante: generar crecimiento y empleos ante un escenario internacional complicado.
Al final, los ciudadanos distinguen perfectamente entre la grilla y el gobierno.
Unos están ocupados administrando sus conflictos.
Otros tienen la obligación de administrar los problemas.
Y cuando llegue la elección, esa diferencia también estará en la boleta.








