La política suele contarse a través de encuestas, fotografías, espectaculares y declaraciones. Pero debajo de esa superficie existe otra política: la de los intereses, las alianzas, las capacidades, los equilibrios y las circunstancias.
Eso es, en esencia, la Realpolitik: analizar el poder desde la realidad y no desde el deseo.
Y cuando se observa Irapuato bajo esa lógica, rumbo a 2027 aparece una conclusión incómoda para quienes creen que la historia electoral garantiza el futuro: la elección está abierta.
El PAN conserva estructura, presencia territorial y una marca profundamente arraigada en la ciudad. Pero sería un grave error confundir fortaleza con propiedad. Irapuato no le pertenece a ningún partido.
La sociedad ha cambiado. Es más crítica, más informada y también más impaciente. Ya no basta con presentar candidatos técnicamente preparados o respaldados por una estructura. El próximo alcalde tendrá que entender una ciudad compleja, desigual y políticamente mucho menos predecible.
Dentro del PAN existen varios nombres, pero no todos parten del mismo lugar.
Víctor Zanella: aprender a administrar el poder antes de tenerlo
Víctor Zanella tiene posibilidades reales. Posee estructura, relaciones, experiencia legislativa y conocimiento del sistema político. Sería absurdo negarlo.
Su principal adversario, sin embargo, podría no estar enfrente.
Podría ser el propio poder.
Zanella deberá evitar que la cercanía con grupos políticos y económicos termine alejándolo de la sociedad. Necesita escuchar a quienes no forman parte de su círculo y comprender que Irapuato es bastante más complejo de lo que puede observarse desde una oficina, una reunión empresarial o una estrategia de posicionamiento.
Existe el Irapuato empresarial, pero también el rural; el de los fraccionamientos y el de las colonias populares; el de los jóvenes que quieren oportunidades y el de las familias que simplemente quieren seguridad, agua, movilidad y servicios públicos que funcionen.
Para gobernar una ciudad así no basta con construir un grupo: hay que construir una coalición social.
También deberá demostrar independencia frente a los grupos de poder que inevitablemente buscarán influir en una eventual administración, incluidos aquellos vinculados al entorno político construido durante el sexenio de Diego Sinhue.
Construir acuerdos es indispensable. Gobernar bajo tutela es otra cosa.
Y existe una línea que ningún proyecto puede cruzar: la corrupción. Si Zanella quiere convertirse en una opción verdaderamente sólida, deberá entender que la independencia moral vale mucho más que cualquier alianza coyuntural.
El poder puede abrir puertas. También puede cerrar los oídos.
Ahí estará su prueba.
Rodolfo Gómez Cervantes: experiencia que necesita convertirse en cercanía
Rodolfo Gómez Cervantes juega otra partida.
Su principal fortaleza está en un perfil conciliador, prudente y con experiencia administrativa. Es gestor, conoce el funcionamiento del gobierno y posee una capacidad importante para construir acuerdos.
En tiempos donde muchos políticos confunden liderazgo con estridencia, la prudencia puede convertirse en una virtud extraordinaria.
Además, proyecta honestidad y estabilidad, dos atributos que adquieren mayor valor cuando la sociedad comienza a desconfiar de la política.
Tiene experiencia suficiente para estar al frente de una administración municipal.
Pero administrar bien y ganar una elección son disciplinas distintas.
Rodolfo necesita territorio.
Tiene que caminar Irapuato, escuchar más, recorrer comunidades, mercados, colonias, universidades, empresas y organizaciones sociales. Necesita que la gente no solamente conozca su trayectoria, sino que conozca al hombre.
Su desafío es emocional.
Debe transformar experiencia en confianza, prudencia en cercanía y capacidad administrativa en liderazgo ciudadano.
Porque los gobiernos pueden construirse con buenos funcionarios, pero las elecciones se ganan generando identificación.
Valeria Alfaro: el desafío de tener voz propia
Valeria Alfaro tiene atributos que pueden resultar especialmente valiosos en el escenario político que viene.
Es una mujer joven, madre, mujer de familia, con carácter y con años de trabajo social desde el DIF. Su contacto con familias y sectores vulnerables le proporciona una sensibilidad distinta a la de muchos políticos tradicionales.
Pero precisamente por ello necesita cuidar algo fundamental: su propia identidad.
Valeria no puede permitir que su eventual candidatura sea interpretada únicamente como una prolongación de la administración actual.
Tendrá que demostrar que posee criterio propio.
No necesita confrontar para diferenciarse. Necesita definir.
¿Qué ciudad imagina? ¿Qué haría diferente? ¿Cuál es su visión sobre seguridad, agua, desarrollo económico, movilidad, crecimiento urbano y oportunidades para los jóvenes?
El DIF le ha permitido conocer una parte profundamente humana de Irapuato. Ahora el desafío sería convertir esa sensibilidad social en una visión integral de gobierno.
Tiene una historia que contar.
Lo importante será que sea la suya.
Susana Bermúdez: una aspiración todavía sin sustancia
En Susana Bermúdez, por ahora, no observo condiciones reales de competitividad.
Una candidatura necesita mucho más que presencia pública. Requiere identidad, narrativa, territorio, estructura y una razón política que explique por qué alguien debe gobernar.
Su movimiento actual carece, desde mi perspectiva, de fondo y de forma.
Dentro de la lógica sucesoria parece cumplir más una función de acompañamiento que representar una alternativa verdaderamente competitiva.
En términos de Realpolitik: hoy está de relleno.
Eso podría cambiar, porque en política nada es definitivo. Pero tendría que construir prácticamente desde cero un proyecto capaz de trascender su propio círculo.
Sergio Carlo Bernal y Lalo López Mares
Sin comentarios.
Y no se trata solamente de una ironía.
La Realpolitik también exige distinguir entre quienes aparecen en el tablero y quienes verdaderamente tienen condiciones para disputar la partida.
Tener trayectoria partidista, ocupar posiciones internas o formar parte de las conversaciones políticas no garantiza competitividad electoral.
Por ahora, no encuentro elementos suficientes para colocarlos en el mismo nivel de análisis que los perfiles anteriores.
Morena: el adversario que el PAN no puede seguir mirando por encima del hombro
El error más peligroso para Acción Nacional sería concentrarse tanto en su proceso interno que olvide observar lo que sucede enfrente.
Morena ya no puede ser tratado como un accidente electoral.
Existe una base social que quiere alternancia y un segmento del electorado que no necesariamente se identifica ideológicamente con Morena, pero que podría votar por ese partido simplemente porque quiere un cambio.
De acuerdo con la encuesta de INMERSA, la intención del voto presenta un escenario favorable para Morena. Las encuestas son fotografías, nunca sentencias, pero ignorar una fotografía porque resulta incómoda es una pésima manera de hacer política.
Y desde mi percepción hay un nombre que merece especial atención: Irma Leticia González.
Tiene reconocimiento, experiencia, territorio y ya conoce lo que significa competir electoralmente en Irapuato. Si Morena lograra ordenar sus intereses alrededor de una candidatura competitiva encabezada por ella, el PAN tendría enfrente una elección que exigiría mucho más que movilizar su voto tradicional.
Descalificarla sería sencillo.
Subestimarla sería irresponsable.
La Realpolitik obliga precisamente a hacer lo contrario: medir al adversario por lo que puede llegar a construir y no por lo que uno quisiera pensar de él.
2027: el candidato por encima de las siglas
El PAN todavía tiene una enorme ventaja histórica en Irapuato, pero la historia sirve para comprender el poder, no para heredarlo.
Ese quizá sea el mensaje que algunos todavía no quieren escuchar.
El ciudadano que decidirá la elección de 2027 no necesariamente será el panista convencido ni el morenista convencido. Será probablemente ese elector que observa, compara y decide según la persona que tenga enfrente.
Por eso la discusión no debería ser quién controla más grupos, quién coloca más espectaculares, quién aparece en más fotografías o quién tiene mejores relaciones dentro del partido.
La pregunta es mucho más profunda:
¿Quién entiende mejor el Irapuato que existe hoy y quién tiene capacidad para conducir el Irapuato que viene?
Víctor Zanella tiene posibilidades, pero deberá demostrar que puede ejercer el poder sin convertirse en prisionero de él.
Rodolfo Gómez Cervantes tiene experiencia y capacidad conciliadora, pero necesita llevarlas al territorio y convertirlas en conexión ciudadana.
Valeria Alfaro tiene sensibilidad social y carácter, pero deberá demostrar que su identidad política le pertenece exclusivamente a ella.
Susana Bermúdez, hoy, no presenta un proyecto suficientemente competitivo.
De Sergio Carlo Bernal y Lalo López Mares, por ahora, basta el silencio.
Mientras tanto, Morena observa, crece y espera que el PAN cometa el error que durante décadas cometieron otros partidos: creer que una ciudad les pertenecía.
La Realpolitik enseña que el poder nunca está escriturado. Se construye, se conserva y también se pierde.
Irapuato llegará a 2027 con una ciudadanía diferente y con una competencia que probablemente será mucho más compleja de lo que algunos imaginan.
Por eso mi conclusión es sencilla:
En Irapuato no ganará el PAN por ser el PAN, ni Morena por ser Morena.
Ganará el candidato capaz de interpretar mejor el momento de la ciudad.
Y si Acción Nacional no comprende esa diferencia, puede descubrir demasiado tarde la verdadera Realpolitik de Irapuato.
Mario Felipe Cervantes Villegas
Empresario y Co-Fundador de Contacto Noticias














