Renuncia de Alejandro Gertz Manero a la Fiscalía General de la República marca un cambio en la política mexicana
La renuncia de Alejandro Gertz Manero a la Fiscalía General de la República (FGR) representa un significativo giro en el panorama político de México. Gertz Manero, quien asumió el cargo en 2019 a propuesta del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha estado en el centro de la controversia durante su gestión, caracterizada por cuestionamientos sobre la eficacia en la procuración de justicia.
A lo largo de su mandato, que se extendió bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, Gertz Manero fue criticado por la falta de avances tangibles en casos emblemáticos de corrupción y por su escasa presencia en el discurso público, limitando las conferencias de prensa. A pesar de manejar casos de relevancia, como las tramas de corrupción relacionadas con el gobierno de Enrique Peña Nieto, su gestión no logró concretar condenas notables.
Entre las decisiones controversiales que definieron su periodo al frente de la FGR se encuentra la propuesta de eliminar el delito de feminicidio, así como acciones dirigidas contra familiares de su entorno. También tuvo tensiones con quienes investigaban la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Tras la toma de protesta de Sheinbaum en octubre de 2024, Gertz Manero continuó en su cargo, aunque fomentando una mayor coordinación entre la FGR y el Gabinete de Seguridad, lo que reflejó una búsqueda por mejorar la colaboración interinstitucional.
Gertz Manero, nacido en 1939 y con una sólida formación académica en Derecho, ha tenido una prolongada trayectoria en la política, habiendo desempeñado roles clave como secretario de Seguridad Pública a nivel federal y local, así como en otras instituciones educativas y de evaluación.
La creación de la FGR, resultado de una reforma constitucional en el periodo de Peña Nieto, buscaba la independencia del organismo respecto al Ejecutivo. No obstante, la participación del actual gobierno en su nombramiento generó controversia, llevando a que fuera calificado por críticos como un "fiscal carnal".
La salida de Gertz Manero abre un nuevo capítulo en la Fiscalía y plantea interrogantes sobre el futuro de la procuración de justicia en el país. La sucesión y la dirección que tomará la nueva administración serán cruciales para responder a las crecientes demandas de una ciudadanía que espera resultados concretos en el enfrentamiento de la corrupción y la impunidad.





