La obesidad entre niños y adolescentes de 5 a 19 años se cuadruplicó a nivel mundial desde 1990, al pasar de 2% a 8%, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), que el 11 de octubre de 2026 presentó sus primeras directrices globales para el tratamiento de esta enfermedad en esas edades. El avance implica una mayor presión para los sistemas sanitarios y establece nuevas pautas de atención para las familias que buscan apoyo médico.
La OMS estima que 170 millones de niños y adolescentes vivían con obesidad en 2024. De ese total, alrededor de 70 millones tenían entre 5 y 9 años, mientras que 100 millones eran adolescentes de 10 a 19 años. Las recomendaciones están dirigidas a los servicios de salud y a los profesionales responsables de evaluar y acompañar a estos pacientes.
La estrategia inicial debe combinar una alimentación saludable, actividad física y modificaciones sostenibles de las conductas relacionadas con el sobrepeso. La jefa del Departamento de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS, Luz María De Regil, subrayó que la atención no debe centrarse en medicamentos o procedimientos quirúrgicos, sino en un apoyo integral y prolongado.
¿Qué tratamientos recomienda la OMS según la edad?
Para los menores de hasta 9 años, la organización no recomienda tratamientos farmacológicos, cirugía bariátrica ni dispositivos destinados a reducir el peso. En adolescentes de 10 a 19 años, los medicamentos autorizados pueden considerarse únicamente cuando un programa supervisado de cambios en el estilo de vida no haya producido los resultados esperados durante al menos seis meses.
Las directrices también incorporan la salud mental como parte del tratamiento. La ansiedad, la depresión, la baja autoestima y las dificultades para regular las emociones pueden favorecer hábitos alimentarios poco saludables, inactividad física y aislamiento social. Además, la obesidad aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, mientras que los menores pueden enfrentar estigmatización, discriminación y acoso.
La OMS advirtió que la atención médica, por sí sola, no revertirá el incremento mundial. Por ello, pidió políticas públicas que hagan más accesibles y asequibles las dietas saludables y la actividad física. Aunque en los países de ingresos altos se observa cierta estabilidad, la obesidad continúa aumentando en numerosos países de ingresos medios y bajos.
- Punto clave / Qué ocurrió: La prevalencia mundial de obesidad en personas de 5 a 19 años pasó de 2% en 1990 a 8%.
- Impacto o alcance: La OMS calcula 170 millones de menores con obesidad en 2024, incluidos niños y adolescentes.
- Qué sigue: Los sistemas sanitarios deberán aplicar las nuevas directrices con intervenciones integrales y políticas públicas de prevención.
Con estas recomendaciones, la OMS completa sus directrices para el tratamiento de la obesidad en adultos y menores. La organización considera prioritario fortalecer el acompañamiento médico, familiar y psicológico desde las primeras etapas de la vida, debido a los costos acumulados que puede generar la enfermedad cuando comienza durante la infancia.




