El gobierno de Tamaulipas ha negado categóricamente las acusaciones de que el gobernador Américo Villarreal esté siendo investigado por Estados Unidos por supuestos vínculos con el crimen organizado. El coordinador de Comunicación Social, Gerardo Algarín, calificó las afirmaciones de una reciente publicación del Los Angeles Times como «señalamientos falsos» sin respaldo probatorio.
Algarín destacó que no existe evidencia verificable que sustente las acusaciones, y rechazó la validez de rumores y especulaciones. Según la publicación, Villarreal y el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, estarían bajo investigación y habrían tenido revocadas sus visas, aunque podrían ingresar a EE. UU. con un permiso especial.
La investigación, según se señala, está relacionada con el robo de combustible, conocido como «huachicol». El gobierno de Sonora también desmintió las acusaciones y afirmó que Durazo posee una visa vigente.






