El Colegio de San Ildefonso conmemora un siglo del muralismo mexicano
El Colegio de San Ildefonso, emblemático recinto del Centro Histórico de la Ciudad de México, celebra el centenario del muralismo mexicano, un movimiento que tuvo su origen en este mismo espacio gracias a la iniciativa de figuras clave como José Vasconcelos. Para marcar esta importante efeméride, se ha invitado al artista contemporáneo Gustavo Monroy a dialogar con los grandes maestros y las nuevas generaciones del arte mexicano.
Monroy, reconocido por su obra crítica y reflexiva, presentó en 2022 la exposición "Éxodo" en la capital michoacana, donde abordó temas contemporáneos como la migración, la justicia y la violencia. En esa muestra, describió su trabajo como "una bitácora de su propia realidad", reflejando a través de sus creaciones episodios difíciles de la historia reciente.
Aprovechando la celebración del muralismo, Monroy ha desarrollado una obra de gran formato titulada “Huei Tzompantli”, que se exhibe en el Colegio de San Ildefonso. Esta obra, cuya producción se extendió entre 2020 y 2025, busca generar una reflexión sobre el papel del arte en una sociedad marcada por la violencia.
Históricamente, el Colegio de San Ildefonso ha sido un baluarte educativo y cultural desde su fundación por los jesuitas en 1588, desempeñando un papel vital en la educación nacional y posteriormente como cuna del muralismo en la década de 1920. En esta época, sus muros se convirtieron en el lienzo de artistas reconocidos como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, quienes utilizaron su arte para expresar visiones sobre la identidad nacional y los desafíos sociopolíticos de su tiempo.
La reciente exposición "El espíritu del 22: un siglo de muralismo en San Ildefonso" se llevó a cabo en diciembre de 2022 para conmemorar el legado de este movimiento, proponiendo un diálogo entre murales históricos y creaciones contemporáneas que revisitan el impacto del muralismo en el discurso sobre la memoria y la identidad mexicana.
Gustavo Monroy, cuya trayectoria de más de cuatro décadas lo ha llevado a ser reconocido tanto a nivel nacional como internacional, presenta en su mural una combinación de elementos históricos y actuales, reflejando las capas de la violencia en México. Utilizando como base el "Tzompantli", un símbolo prehispánico, el mural incluye referencias a la violencia contemporánea, simbolizada por la cruz rosa, emblema de los feminicidios en el país.
Monroy enfatiza la importancia del arte como un medio para "exorcizar nuestros demonios", destacando que su propósito no es solo estético, sino también sanador. La obra "Tzompantli" estará disponible para el público en el Colegio de San Ildefonso hasta el 29 de marzo de 2026. Además, se realizarán actividades complementarias, como el estreno de un documental sobre el proceso creativo, integrando el arte en la discusión sobre la realidad social del país.
El mural de Monroy no solo representa un homenaje a los 100 años de muralismo, sino que busca conectar las experiencias pasadas con el presente, insistiendo en que el arte debe ser un vehículo de comunicación y reflexión en momentos de crisis.





